jueves, 9 de octubre de 2008

El Perdón







Aún cuando yo no soy judío hoy quiero dedicar este espacio a una celebración hebrea muy interesante y que se está realizando este día, en realidad es la celebración más sagrada para la religion judía, el Iom Kipur o día del perdón.

Es un día de perdón y expiación de los pecados entre el ser humano y Dios y entre el ser humano y el prójimo, este día se pide perdón por lo malo y a la vez se renueva el compromiso, para el nuevo año, de tratar de ser capaz de sostener lo que uno se ha propuesto y lograr la coherencia entre decir y hacer.

En Iom Kipur, la confesión de los pecados se hace por orden alfabético y en plural ("nosotros") para marcar así que nadie queda excluído de sus pecados y tampoco de los de la comunidad.

Según la tradición, tras haber sido liberados de la esclavitud egipcia, el pueblo de Israel tuvo en el Sinaí la revelación divina y escuchó los Diez Mandamientos. 
Moisés subió a la montaña para recibir las tablas de piedra que los contenían, pero al volver, las rompió, indignado ante el espectáculo que veían sus ojos: su pueblo había sucumbido al pecado de adorar al Becerro de Oro. 


A partir de ese momento se abrió una nueva etapa: el pueblo de Israel necesitaba del perdón divino y entonces, al comenzar Elul (el último mes del calendario hebreo) Moisés ascendió nuevamente a la montaña donde por cuarenta días lo suplicó. 


Al bajar con las segundas tablas de piedra, esta vez Moisés se encontró con un pueblo arrepentido por el pecado cometido y resuelto a sobrepasar todas las pruebas respecto de su fe.

Después de ese primer perdón, la tradición dice que Dios decidió que así sería cada año: en Iom Kipur escucha las súplicas y rezos, para perdonar a los hombres por todos sus pecados. 


El mensaje de esto es que el hombre no debe perder jamás la esperanza, no importa cuán grave haya sido su pecado: puede haber perdido el afecto de sus seres queridos, de sus amigos y hasta de sus maestros, pero en Iom Kipur, Dios estará esperando su arrepentimiento y la oportunidad de poder perdonarlo.